Patrimonio de la Humanidad en Vézelay

Basílica de Vezelay

La villa histórica de Vézelay está situada en la Borgoña francesa, en una colina totalmente rodeada de viñedos. A pesar de que el pueblo en sí podría resultar ya un paisaje digno de ser visitado, lo cierto es que este rincón francés cuenta con un elemento emblemático que se alza por encima de cualquier otro, la Basílica de Santa Magdalena.

Esta basílica es un referente de la arquitectura románica  considerada una obra maestra absoluta y reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1979.

Encuentra su origen en una abadía benedictina construida durante el siglo XI que tras un incendio fue reconstruida aproximadamente en 1120. Al parecer la abadía era una de las más ricas de Borgoña tras la de Cluny, y sus monjes ansiaban competir en grandeza y belleza con esta.

No dudaron por tanto en tomarla como referencia y construir un templo basándose en ella. Gracias a este estudio fueron capaces de salvar el error que provocó la caída de la bóveda de Cluny. Decidieron utilizar otra técnica que se basaba en el uso de arcos fajones y una bóveda de cañón reforzada, así como bóvedas de arista en las naves.

Timpano en la basilica de Vezelay

El resultado de los más de 20 años de construcción fue una maravilla visual. Un tesoro arquitectónico que nos regala muestras tan virtuosas como el pórtico ubicado en el nártex, uno de los más importantes de todo el románico francés. En éste se puede apreciar la figura de un magnífico Jesucristo en el tímpano rodeado de sus apóstoles a los que les encomienda la tarea de predicar su palabra.

Cabe destacar que este lugar ha sido muy conocido por los peregrinos desde el siglo XI, ya que por aquel entonces se comenzó a extender la idea de que el lugar guardaba los restos de Santa Magdalena. Además también cuenta con importancia en determinados acontecimientos histórico-religiosos, pues fue el lugar de partida de la 2ª cruzada de San Bernardo XII y también el sitio donde se reunieron Ricardo Corazón de León y el rey Philippe August para comenzar la 3ª cruzada.

Por todo ello este lugar ha sido una continua parada para los peregrinos desde la Edad Media, esto ha originado que existan en la villa un gran número de casas habilitadas para hospedar a este colectivo, las cuales aún pueden ser visitadas.

Sin duda alguna Vézelay, y en concreto su Basílica, es una parada obligada en nuestra visita por la Borgoña francesa.

Foto vía: levigneron.net y www.paradoxplace.com

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Categorias: Borgoña, Patrimonio de la Humanidad


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