Turismo por Narbona

Canales_de_Narbona

Narbona es una preciosa y magnífica ciudad del departamento de Aude, en la histórica región de Languedoc-Rosellón, justo al sur de Francia.

Esta comuna es famosa por haber sido capital de la Galia narbonense durante la época romana. Fundada en el año 118 a.C, es uan de las más antiguas colonias romanas, por no decir la que más, de fuera de Italia.

Este precioso núcleo urbano está recorrido por el Canal de la Robine, y muestra a sus turistas un sinfín de elementos arquitectónicos que hablan, en un idioma estático, de los tiempos pasados y las culturas recogidas en sus calles siglos tras siglo.

Nuestra visita a tan magna ciudad puede comenzar por la Catedral de San Justo y San Pastor. Una obra inconclusa que comenzaría en 1272 con el único fin de sustituir tres iglesias que ocupaban el mismo terreno. En esa fecha se pondría la primera piedra, y se finalizaría, sin finalizar, en 1355, cuando la invasión del Príncipe Negro paralizó definitivamente las obras.

El Presbiterio, la única parte terminada, cuenta con 41 metros de altura, siendo así el tercero más alto de Francia, tan sólo superado por Amiens y Bourges. Su estilo es gótico y aunque inconclusa, podemos decir que es una excelente obra de arte religiosa que fascina a todo aquel que tiene la oportunidad de verla.

En la playa del Ayuntamiento, justo en el centro, podemos observar los restos de la antigua Vía Domitia, restos que quedaron a finales del siglo IV. Esta fue una de las primeras grandes rutas romanas, que se trazó en la Galia allá por el año 120 a.C a manos del procónsul Cneo Domicio Ahenobardo.

Se hace necesario, por su belleza, destacar el Palacio de los Arzobispos, compuesto por el Palacio Viejo (Siglo VII) y el Palacio Nuevo (Siglo XIV). El Nuevo se organiza en torno a un gran patio presidido por un gran torreón.

Otro edificio religioso destacable es la Basílica de Saint Paul, levantada en 1229 y considerada segundo centro espiritual de la ciudad. Si entramos aquí, no podemos perdernos la curiosa rana que hay en la pila de agua bendita, inspiradora de varias leyendas.

El Horreum es un monumento bastante curioso en el que antiguamente se despositaban toda serie de alimentos y productos para ser almacenados. Fue construido en la época de Augusto. Eran galerías soterradas que permanecieron ocultas durante años y que finalmente fueron redescubiertas en el siglo XX.

El Museo Arqueológico de Narbona muestra gran parte de los restos encontrados en todos los yacimientos cercanos, las reliquias descubiertas durante las obras de la Catedral así como colecciones de frescos de la villa galo-romana de Le Clos de la Lombarde.

En otro orden, también podemos visitar sus distintos mercados, como el de moda Baltard o el de les Halles, el museo lapidario o la casa natal de Charles Trenet.

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Foto vía: Quimsphotos

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