Propuestas originales para un San Valentín en París

Paris candados en el puente

San Valentín a la vuelta de la esquina. El 14 de febrero, un año más, las parejas buscarán el modo de hacer de ese día algo especial, algo inolvidable; un momento en el que compartir con el compañero o compañera los sentimientos que llevan dentro.

Hoy día es inevitable relacionar esa fecha con el amor, por muy comercial que sea el origen de esta fiesta, y por eso, cada vez con más tiempo, se empieza a buscar el destino ideal para ese fin de semana. Sin embargo, pasar un San Valentín especial no debe ceñirse solo al regalo o al hotel en el que pasar la noche; encontrar ese instante diferente puede estar en un simple momento, en un pequeño lugar o en el rincón más insospechado.

Es un tópico, pero es un tópico cierto. París puede ser un lugar ideal para unas fechas así. Por muy grande que sea la ciudad, por muchos edificios, aglomeraciones o tráfico que pueda tener, París siempre guardará ese lugar especial para los amantes. Y os aseguro que allí siempre se encuentra lo que se necesita, y opciones, no faltan. Por eso ahí van algunas proposiciones originales para san Valentín, y otras menos originales pero igualmente interesantes.

– Sorprender con el desayuno

La pastelería francesa es famosa en todo el mundo. Vamos a olvidarnos del desayuno en el buffet y aprovechemos las primeras horas de la mañana para ver abrirse el día con un paseo tranquilo y ormántico por el barrio de Montmartre en dirección a la Sacre Couer. Cerca de la plaza de Clichy se encuentra el Bistro des Dames, que aunque pertenezca al hotel ElDorado, ofrece un patio entre plantas y flores realmente especial. El ambiente es perfecto para tomar ese rico café calentito de forma íntima.

Otra buena forma de hacerlo, no tan íntima, pero sí realmente romántica, es hacerlo en la mismísima Torre Eiffel, en la cafetería superior, donde tantos y tantos se habrán declarado.

– Compartir un buen espectáculo

París es la ciudad de los museos y los teatros. Ya todos conocen el famoso Moulin Rouge, de ambiente más exótico, pero ¿por qué no acudir a un ambiente más refinado en la Ópera Garnier? Es una posibilidad, aunque yo me inclino por algo más romántico y personal. Por ejemplo, el Cine 13 Teatro, que, sin tener en cuenta el tipo de espectáculo que ofezca en cada momento, cuenta con unos comodísimos sofás para parejas donde se puede compartir muy buenos instantes íntimos.

– ¿Nos vamos de museos?

De entre todos los museos parisinos, el más apropiado para este día es, sin duda, el Museo de la Vida Romántica, en la rue Chaptal. ¿Qué mejor que unir el 14 de febrero a la vida de los grandes románticos de la Historia? En un bello palacete del siglo XIX se ha abierto un museo dedicado, entre otras/otros, a la gran escritora romántica Georges Sand. en su patio se encuentra también e ltaller de Ary Scheffer, por donde pasaron, entre otros, Chopin, Listz, Lamartine o Delacroix.

Museo de la Vida Romántica

– ¿Qué comprarle…?

Quizás queráis algo más sencillo. Un detallito que podáis comprar para recordar este día. Si por ejemplo pensáis en perfumes (qué mejor que París para ésto), debéis saber que hay sitios donde vosotros mismos podéis componer vuestro propio perfume. No te preocupes que te ayudarán. Uno de esos sitios es L’Artisan Parfumeur, situado en la rue de L’Almiral de Coligny. Eso sí, necesitaréis tiempo, porque el curso intensivo, la explicación y la elaboración os llevará tres horas y media, pero el maestro perfumista os enseñará a dar vuestros primeros pasos en este mundillo.

Pero si además de perfume queréis otro detalle más… hummm… personal, pues siempre tendréis la opción de comprar algo de lencería en una de las muchas tiendas que hay repartidas por París, como por ejemplo, Chantelle o Passionata.

– ¿Y para moveros por la ciudad?

nada más original que un “2 caballos”. El clásico Citroen 2 CV, y además pintado en blanco, rojo y azul, os lo pueden alquilar para este día en “Paris Authentic“. Además, os pueden poner un chófer que os llevará donde necesitéis.

– ¿Almorzar y cenar?

Os podría recomendar muchos restaurantes románticos en París, pero ¿por qué no sorprender a tu pareja montando tú mismo tu propio picnic? ¿que donde? pues qué mejor lugar que en los Campos Elíseos frente a la Torre Eiffel. ahora bien, si preferís iros un poco más lejos, siempre tendréis los jardines de Versalles.

Y para el picnic, pues podéis comprar unas baguettes (el pan en Francia es realmente bueno), algún foie gras, quizás algunos quesos y por supuesto, una buena botella de vino francés (yo prefiero un Burdeos). Hay en casi todos los barrios tiendas que están especializadas en esos productos: queserías, vinotecas…

Para cenar yo os recomiendo, aunque es caer en un tópico, pero resulta realmente encantador, hacerlo en un barco por el Sena, en el clásico Bateau Mouche. Hay excursiones especiales para este día que incluyen no solo el paseo por el río, con París iluminada de fondo, sino también con cena. Pariscityvision, por ejemplo, ofrece entrantes con hojaldres y champagne, foie gras e incluso ostras, un plato principal y de postre un magnífico pastel de chocolate con forma de corazón, por supuesto, todo acompañado de un buen vino.

También en la noche de San Valentín, lugares como el Lido ofrecen una cena especial mientras ves el espectáculo.

Para dormir…

Y por último, el alojamiento donde… culminar un magnífico día. Hay muchas ofertas para este día pero yo me quedo con una, la del Hotel Banke París, ubicado en la céntrica Rue Lafayette, en el barrio de la Ópera. El hotel Banke, de la cadena Derby, se alza en un majestuoso y elegantísimo edificio de principios del siglo XX. Este hotel cuenta con una oferta para San Valentín, el pack “Stay & Love”, en el que nos completan la estancia con el alojamiento en una habitación suite, nos sirven el desayuno en la habitación, y además nos incluyen una botella de champagne, trufas de chocolate y un baño romántico con pétalos de rosas. Además, el último día tendremos la opción del late check out,; es decir, dejar la habitación libre en un horario más tarde lo normal.

… Y una última sugerencia

Os falta sellar vuestro amor en París. Y para ello dos formas clásicas de hacerlo, pero no menos romántico, es con el clásico candado en el puente de las Artes (Pont des Arts), cerca de Notre Dame, o bien, dejarlo por escrito. “Te amo”, “Je t’aime” o en el idioma que quieras decirlo, en el muro de “los te amo” (Mure des je t’aime) un espacio junto al Sena en el que Frederic Baron diseñó su idea de un muro de azulejos donde los enamorados pudieran dejar sus mensajes de amor…

Muro je te aime

Más información

Por último, y para facilitaros un poco vuestras vacaciones, aquí os dejo una serie de direcciones que os pueden resultar útiles:

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