El Fuerte Saint Elme, entre Collioure y Port-Vendres

Fuerte Saint Elme

Guardo magníficos recuerdos de mi reciente viaje a los Pirineos Orientales, pero si hay uno que especialmente me motiva fue las impresionantes vistas que alcanzaba a ver desde el Fuerte Saint Elme, un sobrio castillo levantado en las colinas pirenáicas frente a la bahía, entre Collioure y Port-Vendres.

Si estáis por la zona no debéis perderos el visitarlo y subir a sus almenas. Desde allí, ante vuestros ojos, se desplegarán las imponentes aguas azules del cálido Mediterráneo, y la belleza limpia de la poética Collioure, lugar de reposo eterno de nuestro Antonio Machado, y de la marinera Port-Vendres. A las espaldas del fuerte se ofrecen las amplias vistas de las llanuras de los Pirineos Orientales, con las montañas de fondo.

Cuenta además en una de sus almenas con un mirador realmente relajante (si los turistas os lo permiten) donde podréis sentaros para que el viento (que presumo que será casi continuo) os refresque la cara mientras disfrutáis de los paisajes.

Fuerte Saint Elme vistas de Collioure

Vistas de Collioure desde el Fuerte Saint Elme

Fuerte Saint Elme vistas de Port Vendres

Vistas de Port Vendres desde el Fuerte Saint Elme

Pero este fuerte, del que como a mí, os quedará esta imagen, puede presumir de una historia realmente interesante, pues forma parte del entramado defensivo de Collioure y tuvo especial importancia en el proceso de la Revolución Francesa de fines del siglo XVIII que transformó el país otorgándole la identidad de la que hoy día puede presumir.

El Fuerte Saint Elme fue construido entre los años 1538 y 1552 por orden del emperador Carlos I de España y V de Alemania, aunque fue rediseñado y restaurado posteriormente por el Marqués de Vauban en el año 1680. Las fortificaciones diseñadas por Vauban han recibido el honor de ser considerada, en esta región, como Patrimonios de la Humanidad por la Unesco, y su reconocimiento ha sido tal, que su diseño estratégico ha servido de base militar a muchos de los fuertes que hoy día aún se diseñan: su forma de estrella, su solidez y la consistencia de sus muros así lo constatan.

Precisamente durante la Revolución Francesa sus murallas tuvieron que soportar el bombardeo de más de 11.000 bolas de cañón en poco menos de un mes, pero aún así, resistió hasta nuestros días, y hoy se conserva como una residencia privada que puede visitarse cada día.

No obstante, su verdadera historia, la de sus primeros cimientos, hay que buscarle mucho más atrás, en el siglo IX, cuando en aquel terreno se contruyó una torre de vigía, la llamada “Torre de la Guardia”. Durante más de tres siglos presenció hechos históricos de gran importancia como la cruzada contra los albigenses, pero no fue sino hasta el siglo XIV, cuando con Pedro IV de Aragón en el trono, se empezó a fortificar la plaza de Collioure. un siglo después, con Luis XI, en la época de la primera ocupación francesa, se construyeron unas primeras murallas en torno a aquella torre original. Finalmente, sería el emperador Carlos I quien construyó el fuerte como emplazamiento defensivo para la costa.

La visita debe comenzar al pie de las murallas, disfrutando no solo del entorno, sino de la enorme sobriedad de la construcción. Rodeadla completamente antes de penetrar por las escaleras de piedra que os llevarán hasta la primera entrada del castillo, y su puente levadizo.

El museo de su interior os mostrará el paso de la historia en la región, la sala dedicada al gran emperador Carlos I y las armas del siglo XVI con las que se lucharon, ambas emplazadas en lo que era la antigua armería. En la sala que antiguamente era la panadería del castillo podréis ver los recuerdos de la etapa de la Revolución Francesa así como de la batalla de Collioure del año 1794. Hay una cuarta sala dedicada a exposiciones temporales, pero por ejemplo, me pareció especialmente interesante la parte dedicada al marqués de Vauban, y a los planos de sus fuertes.

Fuerte Saint Elme museo

Por último, en la planta superior es donde podréis admirar las magníficas vistas de las que se muestra orgulloso el fuerte, con Collioure a un lado y Port-Vendres al otro.

INFORMACIÓN PRÁCTICA DEL FUERTE SAINT ELME

  • Horarios:
    • De abril a septiembre: abierto de 10,30 h. a 19 h.
    • De octubre al 11 de noviembre: abierto de 10,30 h. a 17 h.
    • En marzo: abierto de 10,30 h. a 17 h.
  • Precios:
    • Adultos: 6 €
    • Menores de 12 años: gratis
    • Estudiantes: 3 €
    • En grupo, por persona: 4 € (deben ir un mínimo de 10 personas en el grupo)
  • Acceso:
    • El acceso al fuerte se hace desde Port-Vendrés, por una pequeña carretera no en demasiado buen estado. En coche, el trayecto se hace en unos 10/15 minutos, mientras que andando, dependiendo del ritmo, tardaréis unos 40/45 minutos.
  • Más información:
  • Otros enlaces de utilidad:

Podés disfrutar de otras fotos de este fuerte y de Port Vendrés en la siguiente galería:

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Categorias: Castillos de Francia, Collioure, Languedoc-Rosellon, Port-Vendres


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