Dordoña, comarca fascinante

Dordoña

A muy poco kilómetros de España y cerca de Burdeos, Francia nos obsequia con una de sus comarcas más fascinantes, Dordoña.

Está región repleta de innumerables e increíbles castillos, pueblos donde el paso del tiempo pareció deternerse hace siglos, donde podremos disfrutar caminando por sus antiguos callejones, impregnándonos de un aura medieval. Aquí todo cobra vida y parece que sus ciudades, calles, piedras, bosques, ríos, grutas, castillos y bastidas nos hablaran dando fe de cómo el hombre vivió a través de los siglos.

Creada durante la Revolución Francesa debe su nombre al río que riega sus fértiles tierras.

Con una gran belleza natural, con un entorno limpio y sereno, de paisajes relajantes verdes y armoniosos, además de hacernos testigos privilegiados del paso del hombre desde el paleolítico en el Valle del Vézère hasta la actualidad, se compone de:

  • El Perigord Negro, región que domina los Valles del Vézère y del Dordoña. Obligada es la visita a Sarlat, capital de la nuez, donde parece como si el tiempo se huebiese detenido dejando todo intacto. Castillos, Montfort, Beynac, Castelnaud con un recorrido histórico incomparable, Montignac, Lascaux, Font-de-Gaume, Les Eyzies, Le Bugue, Limeuil, Terrasson y Saint-Cyprien, con sus importantes yacimiento históricos.
  • Perigord Blanco, distinguida ciudad fundada por romanos, Vesuna, actualmente denominada Perigueux, destacada por su renovación medieval, posee una peculiaridad paisajística por sus planicies de caliza y sus valles de praderas. Podremos visitar la catedral de estilo Bizantino y los restos de vestigios galo romanos.
  • Perigord Púpura, denominación de reciente acuñación de la región de Bergerac, famosas gracias a Edmond Rostand, autor de Cyrano de Bergerac, obra célebre de literatura, además de su vino, tabaco y las bastidas francesas e inglesas, recuerdo de la guerra de los cien años. Por otra parte, las ciudades medievales y los magníficos castillos continúan defendiendo culturalmente el territorio.
  • Perigord Verde, con su área húmeda propicia la existencia de una exuberante vegetación de verdes valles y bosques de castaños que surcan cuantiosos riachuelos. El Dronne, El Bandita, los altos valles del Isle y del Auvézère recorren esta bella comarca.

Perigord

Y como no sólo de excelentes vistas vive el hombre, nos deleitaremos con la gastronomía de la zona, cuyo rey es el foie. Observaremos el culto al foie de diversas formas, personificado en la oca y el pato. No te podrás marchar sin probar la excelencia del foie regando tu paladar con los vinos de la zona y alrededores.

Conocerás museos donde encontrarás colecciones galo-romanas, etnográficas, historia natural, porcelana, escultura, de una gran validez cultura.

Mercados, como el curioso mercado de los granjeros, en el que podrás comprar fruta fresca, pollos y conejos vivos, plantas y legumbres…

La catedral y sus cúpulas Bizantinas, iglesia única en Francia, asimismo, la iglesia de San Eitenne de la Citè, el Château Barrière, la maison des dames de la Foy, testimonios vivos de la Edad Media, que nos hablan de nuestros antepasados mudamente.

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1 comentario

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  1. Mª Cruz dice:

    Terrible historia, cruel y despiadada, como toda consecuencia de toda guerra de…100 años!!!
    Para flipar en colores.

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