La ciudad de Lourdes es muy visitada por los devotos que llegan a conocer el lugar en que la Virgen María se apareció ante la pequeña Bernadette, pero también atrae a los amantes de la naturaleza y de las actividades al aire libre.
A sólo 15 kilómetros de allí, siguiendo el camino que lleva a Pau, se encuentran las grutas de Bétharram, en la frontera de las regiones de Aquitania y Mediodía-Pirineos. Desde 1903, están abiertas al público, y reciben más visitas cada año.
Las cuevas constituyen la formación natural más grande de toda Francia, y la segunda más extensa de Europa. Fueron descubiertas por británicos que habitaban la zona, en 1810, y ellos mismos fueron los encargados de explorarlas.
Reciben su nombre de la comuna de Lestelle-Bétharram, una de las tres que abarca. Las otras dos son Asson (en los Pirineos Atlánticos, al igual que la anterior) y Saint-Pé-de-Bigorre, en los Altos Pirineos.
Las visitas guiadas que se efectúan en el interior de las cuevas están disponibles en varios idiomas. En ellas reside un gran valor histórico, debido a su antigüedad y a los cinco períodos de formación geológica que testimonian sus muros internos.
Situada a 80 metros bajo el nivel del mar, esta compleja red de túneles subterráneos se alcanza a pie. Una vez allí, se recorre buena parte de ella en barco y, una vez finalizado el camino sobre el agua, se inicia la segunda parte del itinerario, a bordo de un tren que lleva a sus pasajeros rumbo a la superficie, a lo largo de 800 metros de vías ascendentes.
Información práctica
Tarifa: adultos, 11 €; niños de 5 a 10 años, 7 €.
Duración del itinerario: 1 hora y 20 minutos.
Horarios:
* del 1º de febrero al 24 de marzo, de lunes a viernes, visitas a las 14.30 y a las 16.00 hs.;
* del 25 de marzo al 25 de octubre, todos los días de 9.00 a 12.00 y de 13.30 a 17.30 hs.;
* julio y agosto, todos los dís, de 9.00 a 18.00 hs.
Foto Vía: Hossegor