Arco de Triunfo del Carrusel, en París

Arco de Carrusel

Muy próxima al Museo del Louvre encontramos la plaza del Carrusel, llamada Carrusel del Louvre. Está ubicada entre el famoso museo y el Jardín de las Tullerías, y es un punto muy transitado por los turistas, pues justamente aquí, Napoleón Bonaparte hizo construir un gran arco del triunfo que posteriormente sería conocido como el Arco de Triunfo del Carrusel. La obra se levantó para conmemorar sus victorias militares y las obras se realizaron entre 1806 y 1808.

Los artistas encargados de construir este monumento a la victoria, Pierre-François-Léonard Fontaine y Charles Percier, se inspiraron directamente en el modelo del arco de Constantino en Roma.

De su estructura, destacaban los cuatro caballos originales de la cuadriga. Cuatro ejemplares de bronce que habían sido parte del cuantioso botín de guerra que Napoleón consiguió al acabar con la república de Venecia.

Esta decorado con preciosos y detallados bajorrelieves, que intentan relatar sus victorias en el año 1805. Estos bajorrelieves son obra de escultores como Jean-Joseph Espercieux , Pierre Cartellier, Louis Pierre Deseine y Jacques-Philippe Lesueur.

Llaman también la atención las cuatro columnas de orden corintio ejecutadas con un precioso mármol rosa. Cada una de estas columnas sujeta la estatua de un soldado vestido con el uniforme del ejército napoleónico.

Con la llegada de los oponentes de Napoleón a París y la ocupación de la ciudad en 1815, los bajorrelieves se desmontaron y los caballos fueron devueltos a Venecia destruyendo el carro del primer arco. No obstante, con la llegada de Carlos X, se instalaron nuevamente los bajorrelieves y se creó una copia exacta de la cuadriga, que fue conducida por una alegoría de la Restauración con una constitución en su mano izquierda.

Lo interesante de este lugar, además del evidente interés histórico, es que desde aquí, gracias a una perfecta alineación, podremos ver desde el arco el conocido jardín de las Tullerías, así como otros elementos como el obelisco de la plaza de la Concordia, el Arco del Triunfo o los Campos Elíseo. Si nos giramos, también podremos ver la pirámide del Museo del Louvre. Por tanto, aunque sólo sea para disfrutar de estas perspectivas privilegiadas merece la pena pasar por esta plaza.

Foto vía: Triggerhappy

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