Port Vendres, la Ciudad de Venus

Port Vendres - puerto nuevo

En la Región del Languedoc Rousillón, en la Cote Vermeille, se encuentra Port-Vendres, una agradable localidad portuaria a la que es recomendable acercarse si es que vas por Perpignan o Collioure.

Fue precisamente desde esta última localidad desde donde hice una escapada en tren hasta Port-Vendres. Apenas cinco minutos separan por este medio de transporte a esta localidad a la que allí conocen como la Ciudad de Venus. Realmente su nombre francés, Port Vendres, proviene del latín Portus Veneris, el puerto de Venus, lugar donde en tiempos estaba edificado el Templo de Venus que hoy día, dicen, se encuentra bajo las aguas de su muelle. Aunque son muchas las expediciones que se han hecho, no ha podido encontrarse, aunque sí han sido hallados algunos restos de aquella época romana, entre ellas, un auténtico tesoro, 800 monedas datadas en el siglo III.

Su lugar estratégico le han valido un importante puesto en la historia marítima del Mediterráneo, no solo desde su fundación por los fenicios, sino en época romana y, sobre todo, desde el siglo XIX cuando se convirtió en el segundo puerto en importancia de todo el Mediterráneo pues servía como centro del comercio con África.

Desgraciadamente el siglo XX trajo consigo dos episodios de fatales consecuencias para la ciudad. Por un lado, la Segunda Guerra Mundial, conflicto en el que las fuerzas de ocupación tomaron el puerto para finalmente dinamitarlo antes de emprender la huida. Aunque reconstruido, sin embargo, en el año 1962 hubo de enfrentarse a su segundo y hasta ahora definitivo golpe histórico: la independencia de Argelia.

La separación de este país de la influencia francesa por el Tratado de Evian supuso un frenazo en el comercio con Argelia y por extensión con África, con las malas consecuencias que eso supuso para la economía local.

Actualmente, por lo que pude ver y sentir, y a pesar de que el puerto sigue totalmente en activo, la ciudad vive en buena medida del turismo, de gentes que se acercan allí para sentarse en las muchas terrazas que se despliegan por todo lo largo del paseo marítimo y para disfrutar del buen tiempo y de las agradables vistas del mar.

Nada más llegar al centro de Port Vendres, nos recibe el puerto, repleto de embarcaciones de lujo. Desde allí, el recorrido a pie está muy marcado en la ciudad, pues solo hay que seguir la Quai Pierre Forgas hacia el Puerto Viejo, por un lado, o bien la Quai de la Republique hacia el Fuerte Mailly o el Faro en la otra dirección.

Siguiendo estos caminos podremos encontrar el Ayuntamiento, el singular Obelisco erigido en el siglo XVIII en homenaje al rey Luis XV, y tras él, la Cúpula y la plaza rodeada de jardines, y frente al antiguo puerto viejo, el monumento de Arístide Maillol a los caidos en la Primera Guerra Mundial. Entrando ya en el puerto viejo nos encontraremos con la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación y si vamos en fecha, más al interior del puerto, podremos asistir de lejos a la subasta de pescados y mariscos que allí se celebra.

Iglesia en Port Vendres y Puerto Viejo

Al otro lado del puerto, justo enfrente, o lo que es lo mismo, yendo en la otra dirección, la de la Quai de la Republique, pasaremos por la Torre del Reloj, por los antiguos restos de la Redoute de Mailly, un antiguo fuerte, y acabar en el Faro, construido en el año 1869.

Ya en las afueras de Port-Vendres una visita obligada si venís por aquí es la del Fuerte St. Elmo desde donde hay unas impresionantes vistas de toda la bahía, que deja sus pies, a un lado a Port-Vendres, y al otro a Collioure.

– Más información:

– Puedes ver más fotos de la ciudad…

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1 comentario

  1. Que lindo ver todas esas embarcaciones en el puerto.

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