Cognac, algo mas que una bebida

Cognac

En plena ruta del camino francés de peregrinación a Santiago de Compostela, se encuentra la ciudad de Cognac. Un lugar famoso por la bebida espirituosa que allí se realiza, pero es algo más que una bebida. Aquí nacieron Francisco I y el impulsor de la Unión Europea, Jean Monnet.

Situada en la región de Poitou-Charentes, conoció su máximo esplendor por el siglo X, cuando se fundó el priorato benedictino y la ciudad comenzó a expandirse entorno al puerto y el comercio de sal y vino. En los dos siglos posteriores el comercio vinícola comenzó a tener gran éxito. Es llamativo ver los tejados y las paredes de las casas de un color oscuro, no es que estén sucios, todo se debe al hongo que se alimenta de los vapores del alcohol.

En el siglo XV, el castillo que se erige en la ciudad fue ocupado por la familia Valois, que se encargó de reconstruirlo. Entre sus muros, nacerá en 1494 el rey Francisco I de Francia. Durante la Guerra de los Cien Años, Cognac vivió un momento de revuelta e incertidumbre al ser tanto inglesa como francesa durante varios periodos.

En el siglo XVI, Carlos de Orleans sostuvo una gran corte en Cognac donde eran asiduos muchos artistas y aristócratas de la época.

En Cognac podemos visitar su castillo, que además de ver nace a Francisco I, tuvo hospedados a otros personajes de la historia como Catalina de Médicis o la reina Margot. En la actualidad, es la sede de la marca de coñac Otard, quién la adquirió durante la Revolución. Así que mientras disfrutáis de la construcción de una residencia del siglo XV podéis aprender la elaboración de uno de los cognac más famosos del mundo.

El casco antiguo de la ciudad se extiende alrededor de la calle Angoulème y los muelles del puerto. Se trata de calles sinusosas y empinadas con olor a cognac. También podéis visitar la iglesia de Saint-Léger, levantada en el siglo XII y que conserva su portada románica con un rosetón flamígero del siglo XV.

Cognac cuenta con un mercado cubierto que es Patrimonio Nacional, así que merece nuestra atención ya que es una edificación de metal bastante importante.

Para terminar, podéis visitar otras bodegas de la ciudad como la de Hennessy, Camus, Martell o Rémy Martin. Eso sí, tened cuidado con las degustaciones.

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