Sète, casi una isla en el Mediterráneo

Sete

Sète, al sur de Francia, región del Languedoc-Rosellón, es casi un isla, ubicada entre el mar Mediterráneo y el Étang de Thau, el lago más grande de la región, con una superficie de 7.500 hectáreas y una profundidad media de cinco metros; su punto más profundo, llamado “agujero del viento”, alcanza los 32 metros. Custodiada por monte Saint Clair, surcada por canales, Sète es uno de los puertos más grandes del Mediterráneo.

Interesará al visitante saber que Sète, en el departamento de Herault,  fue el primer puerto de tonelería del mundo; siempre fue una ciudad próspera, y los canales se abrieron para conectar la ciudad con el Mediterráneo.  Actualmente es una ciudad turística con opciones para todos los gustos y presupuestos.

Por ejemplo, se puede disfrutar su gastronomía en el Quai de la Marine, con pescado fresco del Mediterráneo y ostras del Thau; 12 Km. de playas de arena fina; caminatas por el pinar de Pierres Blanches en el centro de la ciudad; el cementerio marino de Sète que fue inmortalizado por el poeta Paul Valery, hijo célebre de la ciudad junto con otro poeta, Georges Brassens; el muelle de Saint Louis de 750 metros de largo…

Si llegas en otoño o primavera podrás participar de la subasta de pescado, verdadero corazón batiente de Sète. Se realiza a la entrada del puerto viejo, donde arriban los barcos de pesca, llegando a comerciar hasta 3000 lotes de pescado por día que son adquiridos por pescaderos y comerciantes de toda Francia. La subasta se realiza en un anfiteatro de cien plazas numeradas, de las cuales sólo 20 se destinan a los visitantes, en primavera y en otoño, que deben reservarse con anticipación.

De hecho, Sète es el primer puerto pesquero del Mediterráneo, con más de setenta y cinco barcos, entre los que se destacan las tradicionales barcas catalanas con su gran vela latina de 90 metros cuadrados de superficie. La barca catalana es la embarcación de pesca tradicional, cuyo diseño le permite hacer frente tanto a la brisa mediterránea como a los fuertes vientos tramontanos.

Es muy fácil llegar a Sète por aire por tierra o por agua, ya que se encuentra a sólo 1 hora y media de viaje de Toulouse y tres horas de Lyon o Barcelona. Si llegan en su propio automóvil deben tomar las carreteras A9 o A75. El puerto de Sète es el único enlace marítimo hacia Marruecos antes de Barcelona. Por tren: está conectada con París en forma directa por el TGV y también con Lyon, Toulouse, Marsella y Grenoble. Si prefieren volar, los aeropuertos más cercanos son el de Montpellier-Méditerranée (30 minutos) y el de Béziers-Cap d’Agde (45 minutos), a los que llegarán desde distintas ciudades de Francia, Londres o Francfurt.

Foto: vía Google Maps

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