El castillo que vio nacer a Enrique IV de Francia

Castillo de Pau

Ubicado en la ciudad francesa de Pau, en la zona de Bearne, encontramos este precioso castillo medieval. Una fortaleza que a pesar de contar con innumerables motivos para ser visitada (sólo hace falta ver una imagen de su hermosa arquitectura) ha conseguido gran fama por ser el castillo que vio nacer a Enrique IV de Francia y III de Navarra, el famoso rey al que sus súbditos ensalzaron como Enrique el Grande o el Buen Rey por estar siempre pendiente de las constantes mejoras en sus condiciones de vida.

Esta magnífica construcción fue originalmente una fortificación militar, no obstante, ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de la historia. En sus inicios no era tan grande como ahora, ha sido a lo largo del tiempo cuando poco a poco fueron ampliando sus dependencias con distintos fines.

Tres son las principales obras que se realizaron en el castillo. El personaje que se encargó de usarlo con mayores fines militares fue Gastón III de Foix-Bearne. A éste se debe elementos como la torre de homenaje construida con ladrillo que mide unos 33 metros de altitud.

Durante el Renacimientos fueron los Reyes de Navarra, Enrique II y Margarita de Angulema, quienes se encargaron de transformar esta fortaleza militar en un castillo claramente usado como residencia, una preciosa residencia renacentista. No obstante, a pesar de que estos realizaron una de las obras más importantes del edificio fue su nieto Enrique IV quien ha otorgado gran fama a este precioso castillo. Es posible encontrar en sus dependencias objetos que recuerdan a la época del monarca, incluso alberga el caparazón de tortuga que sirvió como cuna del infante.

Con la llegada de Luis Felipe I, el último monarca de Francia que reinaría con el título de rey de los franceses, se quiso restaurar este castillo para convertirlo en residencia real.

En la actualidad el Château de Pau sirve como Museo Nacional en el que se muestran más de 800 años de historia recogidos en distintos objetos, como una impresionante colección de tapices que se perfila como la más bella de toda Europa.

Es posible acceder a circuitos nocturnos por el castillo. Consisten en paseos de 45 minutos aproximadamente por el exterior de la fortaleza y su interior. Destaca el juego de luces que se proyectan en la fachada mostrando diferentes imágenes, el recorrido por el interior del mismo y el espectáculo final en el corazón del castillo.

Foto vía: es.worldpoi.info

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