La comuna francesa de Milly-la Fôret

Ubicado a tan sólo 50 kilómetros de París encontramos este encantador pueblo Milly-la Forêt. Una comuna francesa ubicada en la región de la Isla de Francia, departamento de Essonne.

Esta comuna gala data del 285 a. C. Consiguió cierto reconocimiento durante el siglo XI (Baja Edad Media) cuando se estableció como fortaleza de señores feudales, pero quizá el momento en el que mayor relevancia consiguió fue a comienzos del siglo XIX.

Por aquel entonces comenzó a cobrar mucha importancia el cultivo de sus famosas plantas medicinales, algo que hizo que este pequeño pueblo prosperara un poco más. Aún utilizan estas plantas como producto estrella, por tanto es posible conseguirlas si se viaja hasta Milly-la Forêt.

Su situación geográfica no podría ser mejor. Situada en pleno corazón del Parque Natural Regional del Gâtinar Francés, lo cual le confiere paisajes de una belleza cuanto menos abrumadora. No obstante, la comuna de Milly-la Forêt cuenta con muchos otros atractivos que no pueden dejar de visitarse.

Destaca por ejemplo el precioso “Halle” construido en 1479. Por este tiempo, el señor de Milly obtuvo la gracia especial del entonces rey Louis XI para realizar 3 ferias al año y un mercado semanal. Fue entonces cuando se realizo esta construcción que muestra al visitante la esencia de los mercados medievales. EL edificio protegido desde 1923 cuenta con 46 impresionantes pilares de castaño que se sostienen a su vez sobre otros pilares de piedra. Con sus 750 m2 sigue siendo todos los jueves un mercado especializado en productos locales.

También son importantes el Castillo de la Bonde, Iglesia de Notre-Dame de L’Assomption, el puente de piedra, la torre Colombier o el “Lavoir de la Bonde et le Château” , una lavandería pública creada en el siglo XII.

Cabe destacar que este lugar ha sido el refugio de grandes artistas contemporáneos que se han dejado llevar por el encanto de la comuna. Enamorados de su paisaje y encanto destacan por ejemplo Jean Cocteau (escritor, poeta, dramaturgo, cineasta y pintor), que decidió pasar los 17 últimos años de su vida en este bucólico lugar. Tal fue su devoción por Milly-la Forêt que el pueblo lo nombró finalmente “ciudadano de honor”, y tras su muerte fue enterrado en la Capilla “Saint-Blaise-des-Simples”. Este tesoro del siglo XI cuenta además con frescos pintados por el propio autor poco tiempo antes de fallecer.

Pero este no fue el único personaje encandilado con el pequeño pueblo francés. También Christian Dior o Jean Tinguely que dejó su particular huella en su bosque con su monumental obra Le Cyclop. Una escultura de casi 23 metros de altura en mitad de la nada que se realizó con la colaboración de 15 artistas más y en la que se utilizaron nada más y nada menos que 300 toneladas de acero y metal.

Foto vía: alovelyworld

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