La Catedral de Tours

Catedral de Saint Gatien en Tours

La Catedral de Tours, es uno de los edificios más representativos de la capital del departamento de Indre y Loira, en la región Centro de Francia. Es conocida también bajo su nombre y advocación de Catedral Saint Gatien y fue construida entre los años 1170 y 1547. Es la iglesia catedral de la diócesis de Tours y la catedral metropolitana de la provincia eclesiástica de Tours. De estilo gótico, es una de las catedrales más bellas de Francia. Se encuentra situada en la Place de la Catedrale.

Visita a la Catedral de Tours

Este catedral se empezó a construir en la primera mitad del siglo XIII, en el año 1170 para sustituir a la antigua catedral que se incendió en 1166 después de la guerra entre Luis VII de Francia y Enrique II de Inglaterra pero las obras no acabaron hasta dos siglos más tarde. Por ello, se pueden apreciar distintos estilos góticos, desde el primitivo hasta el flamígero. Esa evolución es claramente visible al contemplar la fachada, cuyo gótico va evolucionando progresivamente, hasta la coronación, con sendas linternas de aire renacentista. Las vidrieras son de diversas épocas. Las del ábside son del siglo XIII y las de los rosetones del XIV y XV.

Las características dominantes de la catedral son las dos agujas elaboradas en el frente del oeste. Cabe destacar también: las vidrieras que ocupan unos 800 m2, el coro del siglo XIII, el crucero y la nave del este que son del siglo XIV, el claustro y la tumba de los hijos de Carlos VIII y Ana de Bretaña, una magnífica obra de la escuela del escultor Michel Colombe.

Catedral de Tours

Destaca también el fantástico órgano de madera bajo uno de los dos rosetones del crucero. En el norte del edifico encontramos la Psalette, un conjunto arquitectónico del claustro catedralicio, con una bella escalera de caracol que conduce a los archivos y la biblioteca.

La fachada es del 1426 en estilo gótico flamígero con un rico decorado, es estrecha y alargada, con tres ricas portadas y un inmenso rosetón central. Está cerrada por dos complejas torres de coronamiento renacentista.

Contiene tres accesos principales. Esta catedral se caracteriza por ser muy alta y estar llena de luz.

Tours no es una ciudad masificada por el turismo, como lo pueden ser Florencia o Roma, por lo que los turistas disfrutarán de paseos relajados por las grandes avenidas y callejuelas serenas, y una estancia en Tours donde los ruidos parecen difuminados, apenas hay tráfico y la serenidad y tranquilidad se adueñan esta ciudad.

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