La iglesia abacial de Saint-Gilles, Languedoc-Rosellón

abadía de Saint-Gilles

La preciosa abadía de Saint-Gilles está situada en el centro de la comuna de Saint-Gilles (Gard), en Languedoc-Rosellón. Este templo estaría dedicado a San Gil, quien fuera su fundador y su primer abad. Debido a su importancia arquitectónica y la belleza de la misma, el edificio sería declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, al estar dentro del conjunto de monumentos integrantes en el Camino de Santiago francés.

Cuenta la leyenda que en el siglo VII San Gil sería herido por el rey visigodo Wamba, mientras este estaba cazando. Una de las flechas del monarca atravesaría el cuerpo de San Gil, sin matarlo pero hiriéndolo. Visto el daño que había ocasionado, Wamba decidió recompensar al hombre con unas tierras. Éstas serían las escogidas por San Gil para levantar la abadía y dedicarse a la vida ermitaña.

Según parece ser, la abadía, en un origen, estaría dedicada a San Pedro o San Pablo. No obstante, tras la muerte de su fundador, se cambiaría a San Gil, ensalzando a este como santo local.

La iglesia inicial poco a poco fue deteriorándose, por este motivo los siguientes abades intentaban financiación por todos los medios, así como la exención (depender directamente de los papas). Aun así, nada parecía hacer despegar este lugar sagrado, que seguía muy deteriorado por el paso del tiempo.

La recuperación económica no vino hasta su vinculación a Cluny, algo que comenzaría a mover un poco el tema de las donaciones y que aumentaría considerablemente el número de peregrinos.

Podemos decir que la iglesia sufriría un sinfín de transformaciones entre el siglo XV y XIX. En la actualidad, la preciosa iglesia abacial, presenta una destacable fachada románica que se adorna con un gran número de relieves que representan varias escenas y episodios de la vida de Cristo, podemos decir sin ninguna duda que el lugar en sí es una obra maestra del románico.

Además, también destacan otros elementos como la impresionante escalera de caracol del antiguo coro, un lugar que en su origen fue conocido por los mejores obreros talladores de piedra, que acudían a la iglesia sólo para observar dicha maravilla.

Asimismo, destacarían el crucero y el campanario-porche, que datan de 1837 y 1848, así como el calvario erigido en la plaza contigua, considerado el más antiguo de la región.

Por último, no se puede obviar la importancia, sobre todo con respecto a las peregrinaciones, que alberga la tumba de San Gilles; y es que sus reliquias atraen la visita de miles de peregrinos al año.

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Foto vía: Jacqueline_poggi

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